Gardel y D'Arienzo se hicieron amigos, por las frecuentes visitas del primero al Chantecler. En una de tantas charlas, Gardel confiaba sus temores de viajar en avión. Faltaba poco para que el Zorzal se embarcase en la que sería su última gira al exterior; por verlo tan nervioso, D' Arienzo le recomendó que no subiera jamás a un aparato de ésos.
"Soy el único invitado al Japón por el emperador Hirohito y el príncipe Akihito; las demás orquestas son contratadas por empresarios. Pero no voy aunque me giren un cheque en blanco: después de lo que le pasó a Gardel, le tengo miedo al avión."
así, la orquesta viajó a Japón, pero sin su director.
sábado, 27 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario